lunes, 6 de junio de 2011

El amor y la felicidad

La luna brillaba llena y plena, como desearían muchos sus vidas, tanto, que tan solo algún osado astro lejos de ella, compartía su escenario, mas abajo, en otra parte del universo, una inmensidad de corazones rodeaban la tierra, cada uno latía al ritmo de sus circunstancias, el que nos ocupa lo hacia generosamente, creyéndose inagotable e infinito, característica común en las personas jóvenes, como así era en este caso.

Estaba enamorada, o al menos así lo creía ella, al fin y al cabo, que es el amor, en cierta ocasión escuchó, que cuando no sabes muy bien lo que sientes por alguien que te gusta, eso, es que es amor, sentía pasar los días lentamente estando lejos de el, y en los demás, el tiempo siempre era insuficiente, tan solo importaba la intensidad de las caricias, de los interminables abrazos y besos, que siempre son pocos a juicio del enamorado, esas cómplices miradas cargadas de pasión y deseo, capaces de trasmitir tanto sentimiento, entonces, las manecillas del reloj se antojaban indiferentes y enmudecidas.


Se sentía feliz, a sabiendas de no comprender en su totalidad el significado, tantas veces en entredicho, de esa palabra “Felicidad” cuantas personas dedicaron la vida a su búsqueda, o incluso mataron a otras en su nombre, para intentar poseerla, o no dejarla escapar. Ella la había encontrado, así, sin mas, o al menos trataba de convencerse así misma, de que así era, pensaba simplemente, que debía ser el equilibrio entre lo que se tiene, y lo que se desea, y de ambas cosas rebosaba, se sentía sublime y todopoderosa, incluso la muerte dejaba de tener importancia, ya no le causaba temor, todo estaba hecho, no necesitaba nada mas, había estado con el, estaba impregnada de su aroma, aun lo sentía dentro de si, habían estado haciendo el amor una y otra vez, y todo era maravilloso, se sentía colmada de deseo, ahí estaba el, junto a ella, tumbado en la cama, con los ojos cerrados y esa expresión placentera en su rostro reveladora del placer gozado.

Empezó a sonar una canción preciosa, romántica, una de las que mas le gustaban a ella, todo era perfecto, siempre se definió a si misma como una romántica, pensando en esto, sintió algo extraño, esa música, delibero un instante, su semblante delataba dudas, quien pudo poner esa canción en ese momento, estaban los dos solos y en la cama, su rostro se torció en otro gesto, acababa de escuchar una voz, era de otra mujer, un momento, se dijo sorprendida, es la voz de mi madre, al tiempo que comenzaba a sonar otra melodía en su canal de radio favorito, el radio despertador, se decía a si misma, mientras conseguía abrir los ojos seguida de una sutil sonrisa, para escuchar una vez mas decir a su madre: Vamos hija, levántate ya, que si no llegaras tarde…

sábado, 4 de junio de 2011

Y aprendi a callar

Y aprendí a callar porque creo que es mejor
pero hablan mis ojos en nombre del amor
hay palabras que muerden y hieren sin razón
pues lo mas grande y puro lo dice el corazón.

viernes, 3 de junio de 2011

Gala SV -Jacobo se enfreta a Aida Nizar

EL SEGUNDO EXPULSADO DE 'SV 2011' EN PLATÓ

Jacobo, a Aída: "Yo tengo los valores, la educación y la clase que a ti te falta"

"'SV' tiene cosas malas, pero también te enseña a valorar muchas cosas"

Aída, a Jacobo: "No tienes ni idea de torear ni en la vida, ni en la plaza, ni en 'SV'"

Jacobo, a Aída: "¿Sabes lo que tienes feo? El corazón"

03.06.11  TELECINCO.ES
Jacobo Ostos, el segundo expulsado oficial de 'Supervivientes 2011', ha sido recibido en plató por sus padres, Jaime Ostos y Mª Ángeles Grajal. El ex superviviente aseguró que está muy orgulloso de su paso por el concurso y se enzarzó en una gran bronca con su mayor enemiga, Aída Nizar, que intentó ensombrecer su momento.


Jorge Javier Vázquez : Has estado fuera dos semanas, si llegas a ganar qué viene hasta Letiziz Ortíz a saludarte. Qué amigos más generosos tienes, porque en la isla has hecho un papelón terrible y te dicen que de puta madre.
Jacobo : Porque me quieren, me quieren como soy y ya está.
Jorge Javier Vázquez : ¿Estás decepcionado por como lo has hecho en 'Supervivientes'?
Jacobo : Para nada, orgullosísimo con todo, compañeros, la experiencia.
Jorge Javier Vázquez : Te recojo frases que han dicho tus compañeros: "Como se quede que se fastidie" o "Tiene más cuento que calleja". ¿Crees que ha sido una decepción para tus compañeros?
Jacobo : Para nada, decepción ninguna. ¿Tú crees que las personas se valoran sólo por lo que aguanten en un concurso?
Jorge Javier Vázquez : Jacobo, te has rajado...
Jacobo : No me he rajado, esto ha podido conmigo, aguanté sin comer ocho días y luego ya no pude más.
Jorge Javier Vázquez No te arrepientes ni siquiera en España...
Jacobo : No, el concurso tiene cosas malas, pero te hace valorar cosas muy pequeñas que merecen la pena.
Jorge Javier Vázquez : Aída calificaba tu paso como decepcionante.
Jacobo : Esta mujer no tiene ni categoría, ni clase para referirse a mi persona, así que lo que diga por un oído me entra y por el otro me sale.
Jorge Javier Vázquez ¿Le quieres decir algo? ¿No quieres ni mirarla?
Jacobo No tengo nada que decirle, ni mirarla, miro a mi gente, a los que me quieren.

Jorge Javier Vázquez Y tú, Aída, ¿quieres decirle algo a Jacobo?
Aída : Simplemente te quiero decir que efectivamente teniendo un padre que ha demostrado tanto valor en los ruedos, parece mentira que tenga un hijo con tan poco valor en 'Supervivientes', que es un regalo, y que no te quepa la menor duda que ya el primer día en el hotel solamente querías ir por la pasta y volverte, eso fue lo que nos dijiste a todos. Lástima que se den oportunidades a gente como tú que no tienen ni idea de torear ni en la vida, ni en la plaza, ni en 'Supervivientes'. Cobarde. Sólo te digo eso. Te han retratado tus hechos. Dice mucho de ti tu comportamiento. Dijiste una cosa, que yo iba a tener una humillación cuando llegase a España, pero yo he salido por la puerta grande, vestida de rojo y con mucho arte, y tú te has ido por la puerta de atrás y avergonzando incluso a los que llevan tu sangre. Por cierto, Señor Ostos, jura ahora que no dijiste que el mayor lastre es tu apellido, júralo.
Jacobo : Es cierto que no tengo el mismo valor que ha tenido una de las mayores figuras del toreo como ha sido Jaime Ostos, es cierto. Pero, ¿sabes que me han inculcado mis padres que a ti te falta? Valores, educación y clase.
Aída ¿Entre esos valores, Señor Ostos, estaban desear la muerte a una persona, pegar un tiro o quererme rajar? Estoy segura que no. Simplemente tu padre pone el capote y tú deseas la muerte a una persona. No te deseo la muerte, deseo que te conviertas en el hombre que no eres.
Jacobo En fin, me levanto igual que tú...
Aída : Es que yo tengo que lucirme, porque pensaba que eras un gogó. Si quieres te cuento el día que me dijiste que a esta señorita (Chayo Mohedano) le habías dado calabazas.
Chayo Mohedano: A sus padres los conozco de toda la vida, pero con Jacobo es la primera que coincido con él en cualquier sitio.
Aída : Te reíste del señor Kiko Rivera y de esta señora, y te avergonzaste de tu apellido.
Jacobo : Las mentiras no se pueden rebatir porque a una mentira lo único que le hace frente es la verdad.
Aída ¿Cuál es la verdad?
Jacobo ¿Por qué no te callas?
Aída : Porque estás mintiendo. Tú eres el del pastel que no te lo querías comer y luego lo comiste a hurtadillas.

Jorge Javier Vázquez : ¿Volverías a comer el pastel?
Jacobo Yo lo que he hecho es ser fiel a mis valores, tú por comer pastel te levantas y das dos besos a Aída y eso no lo iba a hacer.
Jorge Javier Vázquez ¿Escupió Aída a Kiko Rivera?
Jacobo : Sí, en toda la cara.
Aída : ¿Apaleaste mi puerta?
Jacobo : No.
Jorge Javier Vázquez : ¿Por qué llamaste fea a Aída?
Jacobo : ¿Sabes lo que tienes feo? El corazón.
Aída : Ojalá algún día llegues a tener el corazón que tengo yo y mi familia.
Jorge Javier Vázquez : ¿Lo tuyo con Aída es irreconciliable?
Jacobo : Con personas que no tienen buena fe yo no quiero nada.

Que más te da

Que más te da
si aquí ya no queda nada para mí.
Si tengo tan claro que fue siempre así.
Mi mundo jamás giraba en torno a ti.
Y ya da igual.
Que ahora prefiero dejarlo estar.
La cabeza no se me va.
No volveré a caer nunca más.

Que más te da
si sabes que nunca te he culpado a ti.
Que fui solo yo
quien decidió seguir.
Que era tu juego y yo lo elegí.
Si tú te vas
y yo ya no quiero volver atrás.
Dejo tu tren pasar, déjalo.
Tú me dijiste que era lo mejor.

Y es lo que siempre has querido.
Y ahora si que estoy contigo.

-ESTRIBILLO-

Que más te da
Si hoy ya no nos queda nada que salvar.
Haga lo que haga nada va a cambiar.
Que siga con mi vida si al final te irás.
Que importa ya.
Tú siempre me decías que te daba igual.
Si más tarde o temprano tiene que acabar.
Y ahora lo digo yo.
A ti que más te da.



Que tal te va,
ahora que ya no tienes que elegir.
Tan poco importa como me sentí.
Yo era solo un peso para ti.
Y que más me da
si en un segundo todo se rompió.
Y no quisiste ni decir adiós.
Y darle vueltas solo es un error.
Y es lo que siempre has querido.

-ESTRIBILLO- (x1)

Siento locura y siempre a distancia
Buscas la hora, tiembla mi alma.
Que ya no puedo darte sin tener compensación.
Que solo era un ave de paso.
Dame la llave y déjame espacio.
Déjame libre y vete ya por Dios.